Somos Alexander y Thi Yen. Antes de Danish Wedding, nosotros mismos queríamos casarnos, como pareja binacional con documentos de varios países. Solicitudes de exención, apostillas de distintos consulados, traducciones juradas. Mes tras mes crecía la pila de papeles, sin que estuviéramos más cerca de un certificado de matrimonio. Entonces una conocida nos habló del camino danés.
En Dinamarca encontramos la solución, y ese caso concreto se convirtió en el punto de partida de todo lo que vino después. Lo que empezó como nuestra propia boda se transformó en un estudio minucioso del procedimiento danés: cada particularidad de Familieretshuset, cada regla especial de la apostilla según el país de origen, cada trampa documental con la que pueden encontrarse las parejas binacionales de la región DACH (Alemania, Austria y Suiza). Lo que entonces fue un problema para nosotros es hoy nuestro oficio. Conocemos los obstáculos antes de que aparezcan.
De ese conocimiento nació Danish Wedding. Hoy hacemos por otras parejas lo que entonces nos habría gustado tener: analizar cada caso de forma individual, planificar pronto cada situación especial y resolver cada obstáculo antes de que les cueste semanas. Trato personal, equipo pequeño, sin centro de llamadas: cada pareja tiene línea directa con uno de nosotros, cada solicitud la lee una persona y cada WhatsApp llega a una bandeja de entrada real.